Esta alga parda de 2 m de longitud pertenece a la familia de las Laminariáceas. Para protegerse del estrés durante la marea baja, las Algas Pardas poseen una piel protectora que contiene polisacáridos. Estos últimos se conocen por limitar las reacciones de inflamación cutánea, y atenuar por consiguiente los efectos irritantes y preservar la integridad de la protección cutánea, protegiendo las células de Langerhans (células inmunoprotectoras). Este principio activo refuerza asimismo la acción de la película hidrolipídica, evitando así la deshidratación, ya que los polisacáridos permiten fijar el agua en la capa córnea y aumentar la remanencia del efecto hidratante.