La acacia es un árbol espinoso con bonitas hojas de la familia de las Fabáceas, con racimos de flores olorosas y vainas oscuras. Las abejas producen, a partir de sus flores, una miel de acacia clara, fina y delicada. La miel es rica en oligoelementos (K, Mg, Mn) y se usa en cosmética para estimular numerosas reacciones enzimáticas, que aceleran la renovación celular y favorecen la síntesis de los ácidos grasos y de sus ceramidas. Contribuye, así pues, a restaurar y a reforzar la barrera cutánea, la cual recobra de ese modo sus capacidades de defensa contra las agresiones externas y la deshidratación. Sus numerosas propiedades hacen de la miel un elemento esencial para la reestructuración de los tejidos, la hidratación, la nutrición y el aporte energético.